Razones para una Jaca olímpica (I). Compromiso con el deporte y la naturaleza.
5, 24 de 2006-05-24 de 2006

La ciudad de Jaca persigue la organización de unos Juegos Olímpicos de Invierno desde hace casi veinte años, siendo esta la cuarta ocasión en que presenta una candidatura, después de haberlo hecho también para los Juegos Olímpicos de Invierno de 1998, 2002 y 2010. Esta insistencia deja clara constancia de los deseos de la ciudad por albergar la cita olímpica. Por otra parte, España desarrolla actualmente un plan de inversión en los deportes de hielo y nieve para fomentar su práctica en nuestro país. Muestra de este empeño son la creación de un Centro de Alto Rendimiento de deportes de invierno en Jaca, la organización del Festival Olímpico de la Juventud Europea Jaca 2007 o la reciente creación de la Federación Española de Deportes de Hielo, independiente por primera vez de la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI).
El aumento de practicantes de deportes de invierno en España es exponencial, siendo además éste el segundo país más montañoso de Europa, con más de 40 estaciones de esquí de alto nivel. El elevado interés por los deportes de invierno también quedó demostrado por los elevados índices de audiencia registrados por los Juegos Olímpicos de Salt Lake City en 2002 y varias pruebas de los Juegos Olímpicos de Torino 2006.
El Pirineo aragonés es uno de los entornos naturales de montaña más bellos de Europa, con el que mantienen permanente relación los habitantes de Jaca y la Jacetania. Los jaqueses utilizan la ecología como instrumento de acción para la protección de un entorno tan valioso como desconocido. La celebración de unos Juegos Olímpicos en Jaca significaría llevar por primera vez la máxima expresión de los deportes de invierno hasta los Pirineos, un lugar donde la palabra montaña adquiere valores mágicos y diferentes.
Por otra parte Jaca, fiel impulsora del movimiento olímpico y defensora de sus valores, es símbolo de la unión de las culturas, cuyo paso por la ciudad queda reflejado en la morfología urbanística de Jaca. El Románico, la imborrable huella del Islam y el arte mudéjar, actualmente Patrimonio de la Humanidad, forman parte del legado cultural que la ciudad desea compartir con el mundo.
Pasión olímpica, promoción de los deportes de invierno, un mágico entorno entre los Pirineos y una ciudad símbolo de la unión de las culturas. Cuatro pilares que convierten a Jaca en una legítima merecedora del honor de albergar los XXII Juegos Olímpicos de Invierno en 2014.















