El último salto
1, 15 de 2005-09-15 de 2005
El gimnasta Jesús Carballo anunció ayer su retirada de la competición, después de varios años de lesiones que le impidieron brillar con toda su grandeza en las principales competiciones internacionales.

Cuando empezó a cosechar sus primeros éxitos, muchos empezaron a considerarle el nuevo Joaquín Blume. Con tan solo 19 años, en los mundiales de San Juan de Puerto Rico de 1996, se proclamó campeón del mundo de barra fija y tres años después revalidó su título en los mundiales de Tianjin (China).
Su ambición olímpica, sin embargo, se ha visto truncada en tres ocasiones por la mala suerte. En los Juegos de Atlanta, en los que era claro favorito para ganar la medalla de oro en barra fija, se cayó del aparato en plena final, dando al traste con su sueño. Cuatro años después una rodilla recién operada le obligó a renunciar a su participación en Sidney y, ya en 2004, un nuevo error durante la ronda de clasificación le dejó fuera de la final.
Ahora, a sus 29 años, el joven Carballo ha decidido abandonar la competición, porque no logra estar "al cien por cien". Durante la rueda de prensa que ofreció para anunciar su decisión, el gimnasta reconoció que los 20 años que ha dedicado a la gimnasia le han servido para inculcarle "una educación y unos fuertes valores", todo un ejemplo de cnovencimiento olímpico.
Jesús Carballo consideró además que al menos había puesto su "granito de arena" para que la gimnasia masculina sea más conocida en nuestro país. Algo tan cierto como que con Carballo hemos recuperado verdaderamente la estela de Blume abriéndole el camino a campeones como Gervasio Deferr o Rafa Martínez que, sin duda, seguirán haciendo grande este deporte.
Gracias Jesús, campeón.

Cuando empezó a cosechar sus primeros éxitos, muchos empezaron a considerarle el nuevo Joaquín Blume. Con tan solo 19 años, en los mundiales de San Juan de Puerto Rico de 1996, se proclamó campeón del mundo de barra fija y tres años después revalidó su título en los mundiales de Tianjin (China).
Su ambición olímpica, sin embargo, se ha visto truncada en tres ocasiones por la mala suerte. En los Juegos de Atlanta, en los que era claro favorito para ganar la medalla de oro en barra fija, se cayó del aparato en plena final, dando al traste con su sueño. Cuatro años después una rodilla recién operada le obligó a renunciar a su participación en Sidney y, ya en 2004, un nuevo error durante la ronda de clasificación le dejó fuera de la final.
Ahora, a sus 29 años, el joven Carballo ha decidido abandonar la competición, porque no logra estar "al cien por cien". Durante la rueda de prensa que ofreció para anunciar su decisión, el gimnasta reconoció que los 20 años que ha dedicado a la gimnasia le han servido para inculcarle "una educación y unos fuertes valores", todo un ejemplo de cnovencimiento olímpico.
Jesús Carballo consideró además que al menos había puesto su "granito de arena" para que la gimnasia masculina sea más conocida en nuestro país. Algo tan cierto como que con Carballo hemos recuperado verdaderamente la estela de Blume abriéndole el camino a campeones como Gervasio Deferr o Rafa Martínez que, sin duda, seguirán haciendo grande este deporte.
Gracias Jesús, campeón.















