Helsinki Día 1. Un doblete agridulce
9, 06 de 2005-08-06 de 2005
España ha comenzado su participación en los mundiales de Helsinki con un fabuloso doblete en la final de 20 kilómetros marcha, pero Paquillo Fernández, máximo favorito de la prueba, no consiguió llegar a lo más alto del podio.
Los dos cajones superiores repitieron la fotografía de los Mundiales de París, con el granadino en el puesto de la plata y el plusmarquista mundial Jefferson Pérez en lo alto de la gloria. La diferencia con París la puso, sin embargo, el también español Juan Manuel Molina, que logró el bronce y permitió a España destacarse por unas horas en el segundo puesto del medallero con dos preseas, solo superado por el oro de Ecuador.
El ahora bicampeón del mundo Jefferson Pérez inició su carrera de éxitos en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, marcando un auténtico hito en la historia del deporte en Ecuador. El joven marchista logró en Atlanta la medalla de Oro en una apretada final por delante del ruso Ilya Markov y del mexicano Bernardo Segura, convirtiéndose así en el primer ciudadano de nacionalidad ecuatoriana que lograba una presea en toda la historia de los Juegos Olímpicos. Pérez fue recibido entonces en su país en olor de multitudes, recibiendo todos los honores propios de un auténtico campeón olímpico a la vieja usanza. Todo un contraste con la frialdad que ofrecen a sus campeones (algunos de ellos igual de fríos) muchos países del primer mundo, más acostumbrados a ganar títulos. Seguramente tras su triunfo de esta tarde Jefferson Pérez será un poco más grande en la escena internacional y de nuevo un héroe nacional para sus compatriotas.
La primera jornada de Helsinki también trajo el primer traspiés de una confiada Paola Radcliffe, que llegaba a los mundiales con la intención de hacer doblete en 10.000 metros y maratón, y tuvo que retirarse de la prueba de los diez kilómetros en la última vuelta. La sensación de la prueba fueron las hermanas Dibaba, Tirunesh y Ejegayehu, que se adjudicaron el oro y el bronce respectivamente. Berhane Adere, plata, se encargó de completar un podio triplemente etíope.
Para España la cruz la pusieron las saltadoras Ruth Beitia y Marta Mendía y el lanzador Manolo Martínez, que no lograron superar la primera eliminatoria de sus respectivas pruebas.
Los dos cajones superiores repitieron la fotografía de los Mundiales de París, con el granadino en el puesto de la plata y el plusmarquista mundial Jefferson Pérez en lo alto de la gloria. La diferencia con París la puso, sin embargo, el también español Juan Manuel Molina, que logró el bronce y permitió a España destacarse por unas horas en el segundo puesto del medallero con dos preseas, solo superado por el oro de Ecuador.
El ahora bicampeón del mundo Jefferson Pérez inició su carrera de éxitos en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, marcando un auténtico hito en la historia del deporte en Ecuador. El joven marchista logró en Atlanta la medalla de Oro en una apretada final por delante del ruso Ilya Markov y del mexicano Bernardo Segura, convirtiéndose así en el primer ciudadano de nacionalidad ecuatoriana que lograba una presea en toda la historia de los Juegos Olímpicos. Pérez fue recibido entonces en su país en olor de multitudes, recibiendo todos los honores propios de un auténtico campeón olímpico a la vieja usanza. Todo un contraste con la frialdad que ofrecen a sus campeones (algunos de ellos igual de fríos) muchos países del primer mundo, más acostumbrados a ganar títulos. Seguramente tras su triunfo de esta tarde Jefferson Pérez será un poco más grande en la escena internacional y de nuevo un héroe nacional para sus compatriotas.
La primera jornada de Helsinki también trajo el primer traspiés de una confiada Paola Radcliffe, que llegaba a los mundiales con la intención de hacer doblete en 10.000 metros y maratón, y tuvo que retirarse de la prueba de los diez kilómetros en la última vuelta. La sensación de la prueba fueron las hermanas Dibaba, Tirunesh y Ejegayehu, que se adjudicaron el oro y el bronce respectivamente. Berhane Adere, plata, se encargó de completar un podio triplemente etíope.
Para España la cruz la pusieron las saltadoras Ruth Beitia y Marta Mendía y el lanzador Manolo Martínez, que no lograron superar la primera eliminatoria de sus respectivas pruebas.
















Lo de manolo martinez se veia venir ya esta temporada. En altura por lo menos se aspiraba a que estuviera alguna de las dos en la final